¿Buscamos felicidad? (2018)

 A todos nos han vendido el cuento de que el mayor deseo del ser humano es aspirar a la felicidad y lo que debemos conseguir para llegar a ella.

Para unos la felicidad es la familia, los amigos, una casa, el grupo que te gusta, un coche, viajar y demás…

Para mí la felicidad eran esas y muchas otras cosas pero cuando sentí que mis relaciones estaban cambiando a algo que yo no quería, no me hacían feliz y todo se desmoronó a mi alrededor.

Todo lo que está en contacto con el mundo material está sujeto al cambio y eso no significa que te vaya a gustar. Y nadie puede controlar que las cosas cambien, ese no es problema, el problema es que te resistas a que eso ha cambiado o que no cambia como tú quisieras.

Todas las cosas que se suponen que nos traen felicidad que he nombrado antes tienen una cosa en común: son externas, por tanto, efímeras. Tan sólo nos darán felicidad por un tiempo limitado y cada vez irá haciendo menos efecto.

Yo creo que la felicidad no es algo a lo que aspirar, sino la paz interior. Para hallar esto necesitas dejar de resistir lo que no te gusta: situaciones, personas, emociones ‘negativas’ que te hacen sentir triste, vacío… dejar de juzgar las situaciones que te disgustan. Al juzgar haces que tu mente se identifique con eso, estás basando tu identidad en algo externo que no eres tú y probablemente estarás anclado en el pasado o preocupado por el futuro. Pero nunca estás en el presente cuando es lo único que tienes y si aceptas el presente con todas las consecuencias y cambiar tu actitud, podrás empezar a cambiar tu realidad.

Antes he hablado de emociones ‘negativas’. Las emociones no son algo bueno o malo, su función es comunicar algo. Mi ansiedad se daba porque lo que me aportaban las personas cercanas ya no me funcionaba, no era suficiente y empecé a anhelar otras cosas, a exigirlas mentalmente, estaba cambiando, por tanto, estaba poniendo mi paz en manos de algo externo y cuando acepté mi presente, me puse a trabajar en mí, qué cosas quería que no tenía y me di cuenta de que todo lo que esperaba que las personas me dieran algún día lo podía obtener aquí y ahora si estaba dispuesta a mirar dentro de mí y dármelo. Y si me lo pude dar significa que lo tenía desde siempre. Y tú también lo tienes.

En la espiritualidad hay algo llamado el Ser, donde se encuentra la alegría intrínseca, la paz interior que no necesita de nada para existir. Esa paz interior es nuestro estado natural. El Ser es suficiente porque es, porque existe.

Lo opuesto al Ser es el ego, el falso yo, son los pensamientos intrusivos negativos que irrumpen en tu mente día a día, basados en tu pasado, en comentarios que has escuchado, en juicios de otros sobre cómo creen que eres, cómo ‘debes’ comportarte, con los que te identificas y proyectas hacia el futuro creyendo que se volverán a repetir o pensando que ‘así son las cosas’ o ‘así soy yo porque una vez me llamaron X’

Para conectar con el Ser hay que romper todas las capas que ha creado el ego, se consigue identificando qué clase de pensamientos tienes, qué ocurre en ellos, qué patrón sigues. Sería muy útil saber también de dónde vienen, si de experiencias de la infancia, de la adolescencia, comentarios que alguien te dijo que has interiorizado como tuyos. Después, percatarse de los pensamientos cuando se presentan y etiquetarlos como ‘pensamiento’ o ‘pasado’, sin juzgar, sin estancarte en ellos ni dejarte llevar por las historias que te cuenta.
Una técnica de meditación consiste en la observación de pensamientos sin juzgarlos, consiste en dejar a tu mente vagar entre los pensamientos y observarlos desde fuera, como si de una película se tratara, sin etiquetarlos como ‘malo’ o ‘bueno’ de esa forma estás aceptando y dejar de lado a la resistencia.

Si te dejas arrastrar por ellos la mente entiende que esos pensamientos te interesan, estás obsesionado con ellos y la mente te dará aquello que quieres/piensas más: pensamientos que no te gustan.

Es fácil identificarse con pensamientos del pasado, pero cuando asumes que tu pasado no eres tú, que tu pasado son sólo experiencias, no hechos comprobados científicamente, que no puedes predecir el futuro y eres consciente en el presente, te liberas de la mente obsesiva, aunque sólo sea por un segundo. Eso significa que has despertado.

Fuentes:
 — Psicología holística:
Purple Rain Nutrition + sus libros recomendados
The Holistic Psychologist (inglés)
Mark Freeman + Libro: You are not a rock (inglés)

—Psicología positiva/Crecimiento personal:
Tuti Furlán.

— Libros que he leído:
El poder del ahora de Echart Tolle.

*No dejes de buscar ayuda psicológica si la necesitas pero a mí la psicología holística o integrativa mezclada con terapia me ayudó a mejorar muchísimo. 
Si no te puedes permitir ayuda psicológica busca contactos de apoyo salud mental online 24 horas disponibles o centros gratuitos:

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